22 de enero de 2012

19ª Jornada de Liga Atlético de Madrid 3 Villarreal 0

Debutaba Diego Simeone en el Calderón como entrenador. En el banquillo rival estaba Molina, otro estandarte del doblete pero en una situación bien diferente. Ambos debutaron la semana pasada reclamados por sus clubes para solucionar una trayectoria decepcionante. Ardua tarea en ambos casos pero bien diferente. El 'Cholo' tiene la misión de retomar el rumbo que meta la equipo en puesto Champions. El exguardameta debe impedir una hecatombe inimaginable a principios de temporada.
Visto lo visto hoy es el argentino el que más encauzada lleva la labor. El Atlético goleó, jugó y convenció. Se queda el Atlético a dos puntos provisionales del Sevila, que marca la puerta de entrada a Europa, pero sobre todo deja una imagen que da confianza. Ahora será momento de contrastar el encuentro de hoy con el de Palma. La imagen de casa con la de fuera. Mundos opuestos pero que de momento están djando en buen lugar al argentino.
Las consignas de Simeone comenzaron a notarse desde el primer momento. No ya sólo en ataque por el esquema dispuesto por el argentino, con libertad casi total para los cuatro de arriba, sino en el aspecto defensivo. Lo decía Adrián ayer en rueda de prensa: "Tenemos que jugar juntos", y eso es lo que consiguió el Atlético en el inicio. Los once jugadores colchoneros actuaban como un único organismo, sobre todo en la presión.
Las intenciones del Villarreal, que no eran otras que calmar a base de toque el temperamento que estaba mostrando el rival, se vieron así ahogadas una vez tras otra en la intensidad defensiva de los locales. Hasta el minuto 35 no tuvo que intervenir Courtois para satisfacción de Simeone, que tanto énfasis ha puesto en esa faceta del juego y, porque no decirlo, para la parroquia colchonera, que estaba teniendo uno de los partidos más tranquilos de lo que va de temporada. Sólo faltaba el gol.
Y no era porque el Atlético no lo hubiera buscado. De hecho no cesó en el empeño durante los primeros cuarenta y cinco minutos. No es que su fútbol fuera brillante, pero a su manera era vistoso y atractivo. En cuanto se producía una de las muchas recuperaciones de balón que consiguieron, los del 'Cholo' enfilaban el camino a la portería de Diego López sin perder un instante.
La tremenda verticalidad que ponían en práctica los Diego, Arda y Adrián podían llegar a confundirse con precipitación, pero el Atlético sabía muy bien hoy lo que se hacía. La movilidad de Adrián junto a las incorporaciones de Juanfran y en menor medida de Filipe parecían desconcertar al Villarreal como la llegada de un familiar inesperado.
En unos pocos pases el Atlético llevaba el balón a las inmediaciones del área rival, donde Diego y Arda son de verdad peligrosos, no perdiéndose en luchas perdidas de antemano en la medular. Antes de la media hora tuvo el Atlético al menos cuatro ocasiones de gol. Sólo las imprecisiones en el último instante y las intervenciones de la zaga de los de Molina evitaron que se adelantara en el marcador.
Por esa banda derecha acribilló Adrián a la defensa castellonense con continuas internadas y buscando siempre un pase de la muerte que dejara en franca superioridad a algún compañero. La jugada se repitió hasta la saciedad. En una de esas ocasiones a punto estuvo de llegar el tanto, pero el pase de Adrián quedó retrasado y Ángel llegó a tiempo para rescatar a un vencido Diego López.
No ocurrió lo mismo casi al final de la primera mitad, cuando Adrián, en posición dudosa, recibió un gran pase de Tiago y tras un control orientado con el pecho asistió a Falcao para que, con suspense, volviera a marcar más de un mes después a poco más de un metro de la portería. El Calderón veía como el descanso había llegado casi sin darse cuenta. Buen síntoma.
Un error de Turienzo y poco más
La tónica del encuentro no cambió, algo que tampoco se esperaba pese a los cambios de Molina, que dio entrada a Castellani y Mussachio retirando a Hernán Pérez (desaparecido) y De Guzmán. El Atlético, contrariando la filosofía de su entrenador, no se conformó con el primer tanto y no tardó en encontrar el segundo, aunque esta vez recibió la ayuda de Turienzo Álvarez.
De nuevo Adrián se inventó de primeras un pase de espuela a Falcao, que con un toque se disponía a plantarse ante Diego López cuando fue frenado en clara falta por Gonzalo. Turienzo señaló el punto de penalti. En directo dudas. En la repetición se ve claramente que es fuera del área. Amarilla para Gonzalo y para Diego López, por protestar. El 'Tigre' no perdonó y firmaba su segundo doblete de la temporada. (el primero fue ante el Sporting en la quinta jornada).
Con la desventaja aumentada y la rabia de saber que habían sufrido una injusta decisión arbitral, el Villarreal, con más coraje que fútbol intentó reaccionar, con escaso éxito. Sólo una ocasión más o menos clara tuvo el Submarino, y estuvo en las botas de uno de los centrales, Zapata, cuyo disparo se fue fuera por poco.
Pero eso fue todo. El Atlético bajó un poco las revoluciones con el segundo tanto, pero la inercia del juego y el momento de ambos equipos hacía que controlara el encuentro ya sin esfuerzo. El Villarreal bajó los brazos quizás antes de tiempo, algo peligroso ya que ante un equipo tan enchufado como el Atlético hoy se corre el riesgo de recibir un castigo mayor.
Simeone había decidido sustituir a Arda por Salvio pero el esquema no varió. Falcao demostró ser un goleador de los grandes, de los que no ven saciadas sus ganas de marcar por muchos goles que ya hayan conseguido. El colombiano fue el que con más ímpetu buscó el tercero.
A punto estuvo de conseguirlo en dos ocasiones pero se encontró en ambas con Diego López, la segunda de ellas con un paradón enorme del gallego. En la jugada siguiente el mismo portero que había salvado a los suyos con una excelente intervención vio como el baló se le escapaba de las manos cuando iba a sacar en corto y primero Gabi, de chilena fallida y después Miranda no atinaban a marcar. Su error es el fiel reflejo de la situación de un equipo que no acaba de entender la debacle en la que está sumido.
Finalmente llegó el tanto que redondeaba la goleada atlética, pero no fue Falcao quien lo consiguió, sino Diego. El brasileño recibió dentro del área un buen pase de Filipe, aprovechando la desastrosa ejecución del fuera de juego de la defensa del Villarreal, y tuvo tiempo de hacer un estético control con el pecho, bajar el cuero, orientarlo y rematar a placer sin que ningún defensa llegara para estorbarle.
Faltaban diez minutos para el final del choque pero el Atlético pareció no querer cebarse con un rival que había mostrado la bandera blanca desde hacía tiempo. El pitido final marcó el comienzo de dos caminos bien dispares. El que va a seguir el Atlético, cada vez más ilusionado con esta nueva etapa, y el del Villarreal, cuya situación aún no es crítica pero no muestra signos de reacción.

Ficha técnica:


Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Diego (Pizzi, m. 85), Tiago, Gabi, Arda Turan (Salvio, m. 63); Adrián (Koke, m. 79) y Falcao.

Villarreal: Diego López; Ángel, Gonzalo, Zapata, Joan Oriol; Bruno; Hernán Pérez (Castellani, m. 46), De Guzmán (Musacchio, m. 46), Borja Valero, Cani (Joselu, m. 78); y Nilmar.

Goles: 1-0, m. 40: Falcao, a pase de Adrián. 2-0, m. 51: Falcao, de penalti. 3-0, m. 80: Diego bate por bajo a Diego López.

Árbitro: Turienzo Álvarez (C. Castellanoleonés). Amonestó a los locales Tiago (m. 62) y Diego (m. 71) y al visitante Diego López (m. 51).

Incidencias: partido correspondiente a la decimonovena jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 48.000 espectadores. En los minutos previos al inicio del choque, el equipo alevín del At. de Madrid ofreció el Torneo de Arona, disputado a finales del pasado mes de diciembre, a la afición. Los alevines, que precisamente se impusieron en la final de ese campeonato al Villarreal (2-1), dieron una vuelta al terreno de juego ante los cánticos de ánimo de sus seguidores.

18ª Jornada de Liga Málaga 0 Atlético de Madrid 0

El debut de Simeone en el banquillo del Atlético fue anodino. Sí hubo arengas y mucha presencia en el banquillo del Cholo, pero apenas hubo mejoras en el terreno de juego. El Atlético de Madrid aburrió, aunque el Málaga tampoco hizo mucho por animar la noche post vacacional. Un reparto de puntos que desde luego no favorece a ninguno. Y el Atlético sigue sin ganar lejos del Calderón en lo que va de Liga.
En la primera mitad se pudo comprobar que el proyecto de Simeone está muy verde. En el centro del campo ni Tiago ni Gabi dieron movilidad al equipo, pero lo más alarmante es que Diego, al que el Cholo le colgó el sambenito de líder, casi fue un espectador más en la noche malagueña.
El mejor futbolista rojiblanco en los primeros 45 minutos fue Thibaut Courtois. En el minuto seis ganó un mano a mano al escurridizo Buonanotte, que estuvo muy incisivo al inicio del encuentro, pero en el 18 sacó una mano espectacular ante un remate de cabeza de Rondón que apuntaba a gol. Las ocasiones se decantaban del lado de los de Pellegrini al tiempo que el Atlético era incapaz de dar tres pases seguidos más allá de las transición entre defensa y ataque.
Domínguez confundió tensión y juego duro con bravuconería, y fue amonestado en el minuto 21 con cartulina amarilla tras una fuerte entrada a Isco, que dejó un par de destellos de calidad, traducidos en dicha amonestación y otra más a Filipe Luis poco después.
De los conceptos que se suponía que iba a inculcar el Cholo a sus jugadores, quizá el único que se vio en la primera parte fue el de la presión, aunque confundida a veces con agresividad injustificada. El Atlético se fue encerrando poco a poco, sin posibilidad apenas de profundizar por las bandas, aunque a punto estuvo de marcar en el minuto 29, cuando un disparo de Diego tocó en Gámez y se estrelló en el larguero. La jugada estuvo precedida por una buena acción de Salvio en banda izquierda. La única vez que se le vio.
El Atlético salió con otra cara en la segunda parte. A los pocos minutos, Falcao marcó de cabeza, pero como estaba dentro del área pequeña, su rodilla estaba elevada y además Domínguez hizo algo de pantalla, el colegiado decidió anular el tanto. Sin embargo, los de Simeone pusieron en la segunda mitad más actitud, más robo de balón pero poco dominio.
Por su parte, el Málaga no mejoró, si acaso destacar el gran partido de Toulalan, que dio toda una lección de equilibrio silencioso en el centro del campo, algo que le faltó al nuevo Atlético de Simeone. Rondón fue una isla, y Van Nistelrooy, que sustituyó al venezolano, tampoco aportó nada. Si el Atlético quería resolver el partido, toda vez que Diego estaba diluido y Salvio desaparecido, tenía que ser a las bravas. Pudo hacerlo de este modo en el minuto 70, tras un buen cabezazo de Godín en un córner, pero Cazorla estaba tapando el palo por el que debía introducirse el primer gol de la era Simeone.
La buena noticia del Atlético es que fue de menos a más y acabó el encuentro en el área rival con la sensación de poder pescar la victoria en medio de la desidia malaguista. A favor del debut de Simeone queda el punto conseguido ante un rival de entidad y euros como el Málaga, pero al técnico argentino le queda mucho trabajo por delante para que su Atlético vuelva a ser un equipo que meta miedo. Tendrá que sudar.

Ficha técnica:

Málaga CF: Caballero; Gámez, Demichelis, Weligton, Monreal; Juanmi (Van Nistelrooy, m. 69), Toulalan, Cazorla (Apoño, m. 86) Buonanotte (Duda, m. 73); Isco y Rondón.

Atlético de Madrid: Courtois; Perea, Godín, Domínguez, Filipe Luis; Juanfran, Tiago, Gabi, Salvio (Arda, m. 69); Diego y Falcao (Adrián, m. 89).

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Mostró tarjetas amarillas a los malaguistas Demichelis (m. 57), Sergio Sánchez (m. 61) y Apoño (m.90), y a los jugadores del Atlético de Madrid Domínguez (m. 21), Filipe Luis (m. 27), Tiago (m. 59), Falcao (m. 65) y Perea (m. 90).

Incidencias: Partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga de Primera División diputado en el estadio de La Rosaleda ante 30.000 espectadores.

Copa Dieciseisavos Vuelta Atlético de Madrid 0 Albacete 1

La tragedia se consumó en el Vicente Calderón. El Atlético de Madrid dijo adiós a la Copa del Rey en dieciseisavos de final al caer derrotado ante el Albacete en un partido en el que ofreció una pobre imagen y en el que se vio superado por su rival, de Segunda B, en numerosas fases del encuentro. Los de Manzano terminaron de complicarse la eliminatoria antes del primer minuto de juego al permitir a los manchegos marcar el que, a la postre, sería el único del choque. Los locales mostraron ganas durante el primer tiempo, pero la falta de ideas acabó desesperándolos. Tras el descanso, los colchoneros prácticamente no existieron y acabaron hincando la rodilla.
Parecía que la precaria situación con la que el Atlético afrontaba el partido no podía ir a peor, pero en el Calderón todo es posible. Tan sólo veinte segundos, y con los locales sacando de centro, tardó el Albacete en poner un poco más patas arriba la eliminatoria para los de Manzano con el primer gol de la noche. Sin tiempo para que los asistentes tomaran asiento, Zurdo presionó arriba y robó para asistir a Curto, que definió de forma perfecta con la pierna derecha desde la frontal del área. Nadie, ni los cariacontecidos jugadores ni los atónitos espectadores, eran capaces de encontrar explicación alguna a lo que acababa de ocurrir. Sin darse cuenta, los rojiblancos habían pasado de necesitar un gol a necesitar tres para no quedarse en la cuneta.
El Atlético se vio obligado a no pensar en lo sucedido y a centrar todos sus esfuerzos en arreglar lo antes posible el roto ocasionado por los manchegos. El equipo madrileño no fue capaz de acercarse con peligro al área rival hasta el cuarto de hora de partido con una doble ocasión en la que Godín lo intentó con un remate de cabeza y en la que Adrián estampó el balón contra el lateral de la red cuando lo tenía todo para lograr el empate. Mientras tanto, el Albacete, muy cómodo sobre el terreno de juego y cerrando muy bien las bandas, ponía en apuros a los de Manzano cada vez que pasaba del centro del campo con el balón controlado.
Por lógica y por el resultado que reflejaba el marcador tanto del partido como del global de la eliminatoria, la figura del Atlético fue creciendo a medida que avanzaban los minutos y a medida que el Albacete fue cediendo terreno a su rival. Los jugadores colchoneros comenzaron a mostrarse con ganas e intensidad, aunque imprecisos en las combinaciones y los intentos de remate. Un disparo de Koke que se fue por poco tras tocar en un defensa y dos remates de Curto que detuvo Asenjo pusieron fin a una primera mitad en la que el Atlético mereció mejor resultado, pero en la que también le faltaron ideas para desactivar el perfecto planteamiento del equipo de Antonio Gómez, valiente cuando fue necesario y ordenado y disciplinado cuando la ocasión lo requería.
Con el reloj en contra, con Pizzi dentro del campo y con Diego fuera, comenzó una segunda mitad en la que al Atlético no le quedaba otra que apostar por la épica para evitar un mazazo moral de los que hacen época. El Albacete volvio al terreno de juego con la misma disposición, el mismo orden y el mismo buen hacer mostrado durante los primeros cuarenta y cinco minutos de partido. La ausencia de Diego se tradujo en una línea de cuatro por delante de Assunçao en la que Pizzi y Adrián ocuparon las bandas con Koke y Gabi como pivotes. El nuevo esquema rojiblanco, lejos de aportar beneficio alguno a los madrileños, bloqueó las incorporaciones al ataque de Juanfran y Filipe, principal arma ofensiva local en el primer tiempo. Asenjo evitó con una gran intervención a los diez minutos de la reanudación que Tete sentenciara el pase manchego a la siguiente ronda, lo que acabó de desesperar a la parroquia local. A poco menos de media hora para la conclusión, Manzano retiró del césped a Gabi para dar entrada a Salvio.
El Atlético tardó la friolera de veinte minutos en realizar su primer remate con peligro del segundo acto. El dato habla por sí solo. Campos detuvo el remate de Salvio sin problemas. Tal y como era previsible, comenzaron a sonar los cánticos ya tan familiares en el Vicente Calderón enfocados hacia la actitud del equipo, el banquillo y el palco. Los minutos se consumían y el equipo local fue perdiendo la poca mordiente exhibida durante un segundo tiempo que llevó al Albacete a los octavos de final de la Copa plácida y merecidamente.

Ficha técnica:

Atlético de Madrid: Asenjo; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Gabi (Salvio, m. 64), Assuncao, Koke; Diego; Adrián y Falcao.

Albacete: Campos; Alba, Joan Castillo, Santa María, Zurdo; Tete (Añón, m. 67), Rocha, Candela (Sumy, m. 75), Adria; Víctor Curto (David, m. 82) y Calle.

Goles: 0-1, m. 1: Víctor Curto, desde la frontal del área.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (C. Catalán). Amonestó a los locales Gabi (m. 24), Filipe Luis (m. 60) y Paulo Assuncao (m. 88) y a los visitantes Zurdo (m. 24), Joan Castillo (m. 40) y Campos (m. 56).

Incidencias: partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 15.000 espectadores, con presencia de unos 2.500 aficionados del Albacete.

17ª Jornada de Liga Atlético de Madrid 0 Betis 2

El Atlético ya tampoco gana en casa, que era el único argumento que le quedaba a Manzano para defender su puesto. El Betis, con los goles de Pozuelo y Santa Cruz y un gran Casto, rompió la imbatibilidad del equipo rojiblanco en el Calderón, que clamó contra su técnico, su presidente y su junta directiva tras el primer gol. También hubo minutos de silencio, de derrota colectiva, de indiferencia, quizás más dolorosos que los mismos pitos y gritos. Manzano se tiró su último órdago en la segunda parte y dijo: "¿Queréis a Reyes?" Pues sacó al utrerano y a Koke, y quitó a Arda y Diego, los dos mejores peloteros de los rojiblancos. La grada se irritó y la apuesta fracasó, porque incluso contra un rival con diez, el Atlético fue incapaz de controlar su ansiedad y empatar. Es más, recibió el segundo en el descuento. La victoria del Betis, que ya reaccionó ante el Valencia, le sirve a los de Mel para igualar en la tabla a los rojiblancos. Los andaluces con la sensación de que salen del bache, y los madrileños, con la de que no saben dónde parará la caída libre.
La afición rojiblanca comenzó de buena mañana con el propósito de enmienda de animar, pasara lo que pasara. Duró poco, hasta el gol de Pozuelo y el cambio de Diego y Arda. La primera parte fue, en cierto modo, relajada. Por el propósito y porque Falcao comenzó asustando al Betis con dos remates en los primeros minutos que metieron a la grada en faena. Eso fue el primer periodo, remates y más remates del Atlético: algunos desviados, otros salvados por Casto y uno de Arda que el propio portero casi introduce en su meta. Lo intentaron todos, hasta Godín, pero faltó fe y puntería. A pesar de ello, la afición, mordiéndose la lengua, seguía fiel a su intención explícita de "animar en los partidos venideros".
Un resbalón de Domínguez posibilitó la jugada de más peligro de los de Mel en los primeros 45 minutos. Se escapó Rubén Castro directo a Courtois, pero al final se cruzó Juanfran. Fue la gran sorpresa del partido, por jugar y por hacerlo de lateral derecho. Manzano, que ya ha probado en ese puesto a Manquillo, Silvio, Perea y Miranda, apostó por el alicantino y fue de lo más destacado de la primera mitad, junto a Assunçao en el centro del campo. Saquen conclusiones.
Los pitos aparecieron en el 10' de la segunda mitad, segundos después del gol ejecutor de Pozuelo. No lo merecía el Atlético, pero el fútbol es impredecible y más cuando el equipo colchonero está por medio. El canterano bético cazó un pase desde la banda izquierda, aprovechó otro resbalón de Dominguéz y batió a Courtois con temple y por alto.
Antes del gol, la grada había dirigido su ira contenida contra González González. Al inicio de la segunda parte, el gentío pidió una mano de Dorado tras un centro de Gabi. Pero el colegiado acertó, la pelota le impactó en el costado. Tras el gol, comenzaron los gritos contra Manzano, la familia Gil y a favor de Reyes, declarado transferible y ovacionado cuando salió a calentar.
Sale Reyes; Arda y Diego, al banquillo
Tardó en reaccionar Manzano y lo hizo con espíritu kamikaze. Sacó a Koke y a Reyes, en el 70', y quitó a Arda y a Diego, lo que reavivó la cólera del Calderón, que gritó más fuerte que nunca: "¡Manzano vete ya!". La apuesta fue arriesgada y, aunque se vio beneficiada por la expulsión del goleador Pozuelo, el Atlético no supo empatar. Por su precipitación y por el partidazo de Casto, que se creció en un cabezazo de Adrián. Falló el Atlético y mató Roque Santa Cruz a la contra y en el descuento. Primero disparó al larguero y luego aprovechó otro error defensivo en el despeje de Juanfran para sentenciar al Atlético y a Manzano, que cuenta sus horas en el banquillo. ¿Scolari? ¿Luis Aragonés? ¿Reyes? ¿Fichajes? Vaya Navidades rojiblancas se esperan...

Ficha técnica:

Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Godín, Domínguez, Filipe; Gabi (Salvio, m. 83), Assuncao, Arda Turan (Koke, m. 70); Diego (Reyes, m. 70); Adrián y Falcao.

Betis: Casto; Isidoro, Dorado, Amaya, Nacho; Cañas, Iriney, Beñat (Roque, m. 71); Pozuelo, Jonathan Pereira (Jefferson Montero, m. 64) y Rubén Castro (Molina, m. 85).

Goles: 0-1, m. 55: Pozuelo aprovecha un resbalón de Domínguez y bate a Courtois. 0-2, m. 90: Santa Cruz, tras un error en el despeje de Juanfran.

Árbitro: José Luis González González (C. Castellano-leonés). Expulsó por doble amarilla a Pozuelo (m. 56 y 73). Amonestó a los locales Domínguez (m. 29) y Assuncao (m. 40) y a los visitantes Cañas (m. 44) y Casto (m. 87).

Incidencias: partido correspondiente a la decimoséptima jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 40.000 espectadores.

Copa Dieciseisavos Ida Albacete 2 Atlético de Madrid 1

La Copa del Rey genera todo tipo de debates, en especial por su denostado formato de ida y vuelta, que no gusta a los más humildes del gremio, y por su capacidad de aparecer y desaparecer del calendario de manera asombrosa.
Sin embargo, la versión romántica del torneo del KO es la que nos ocupa en el partido que llevó al Atlético de Madrid a perder por 2-1 en un Carlos Belmonte que llora sus penas jornada a jornada en Segunda B. Una versión por la cual el equipo pequeño engulle al grande, o al menos le pega un bocadito, que queda el partido de vuelta. No jugó Reyes y sí una defensa de canteranos (Pulido, Domínguez, Antonio López y el debutante Manquillo). Manzano alineó un once en el que sólo Assunçao, Juanfran y Antonio López superaban los 23 años.
Por su parte, el Albacete de Antonio Gómez vistió de domingo a sus chicos para darle profesionalismo al evento, al menos por la parte que le tocaba al Segunda B. El equipo manchego comenzó como se presuponía, con una fuerte presión que propiciaba que el Atlético no pudiera sacar el balón jugado. Se esperaba mucho que Koke, -esta vez sí jugó en su posición- domara el esférico e impartiera criterio, pero apenas dejó pequeños destellos.
En los primeros minutos se vio a un Alba comprometido, con un par de buenos servicios sobre el área rival de Adriá y Tete, y sobre todo, el buen hacer de Calle, el veterano delantero madrileño que dio toda una lección esta noche. El ariete, formado en el Amorós -antiguo bastión rojiblanco-, jugó con mucha inteligencia, sobre todo manejando el arte de jugar de espaldas para forzar faltas o esperar la llegada de compañeros bien posicionados.
Corría el minuto 20 cuando Víctor Curto puso a prueba desde lejos a Asenjo, que estuvo muy lento a la hora de atajar el rechace que generó su intervención: fue una parada con desidia, como el juego rojiblanco en la primera mitad. Poco después, el joven lateral del filial Manquillo salvaba una ocasión en el área pequeña, y ya en el 29, Domínguez estuvo muy poco acertado al cometer mano en un centro de Curto. Calle no perdonó y grabó el 1-0 en el electrónico.
El Albacete recordó por momentos que presionar incansablemente, esperar el error rival y salir a la contra no es mala opción. Al menos hasta que las fuerzas aguantan. Porque en los últimos minutos de la primera parte, el Atlético encontró algunos espacios, y se vio una gran intervención del meta Álvaro Campos tras un buen remate de cabeza de Antonio López a centro de Koke.
En la segunda parte se pudo comprobar que la Copa sigue teniendo sus cosas. Es como un dragón dormido, si le despiertas probablemente incendie todo lo que pille a su paso. Y el partido se inflamó con un penalti dudoso a Juanfran en el minuto 50. La contra del Atlético fue rapidísima, Juanfran llegó hasta el área pequeña... y cayó al suelo, derribado por Miguel Núñez, que vio la roja directa. La interpretación del colegiado Teixeira Vitienes, ortodoxa. Luego vino el lanzamiento de Adrián a las nubes, y esa cara de héroe de leyenda que se les pone a los equipos más humildes cuando les expulsan a un jugador y siguen ganando el partido.
Siguió calentándose el ambiente en el frío Carlos Belmonte, donde apenas había siete grados. Álvaro Domínguez terminó de firmar una noche para olvidar tras agarrar a Calle y ser expulsado en el minuto 60. El delantero del Albacete puso en evidencia al joven defensor, con un control orientado. Teixeira pitó falta al borde del área, y Albacete entró en éxtasis cuando Zurdo ejecutaba a la perfección un lanzamiento al que Asenjo no pudo llegar.
Era el 2-0, había igualdad de hombres en el terreno de juego y el Atlético no daba muestras de querer despertarse. ¿Se podía pedir más? Quizá el gol de Adrián en el minuto 70, tras un error importante de la defensa manchega, o el ramillete de ocasiones que tuvieron los rojiblancos, nunca interesados en ganar el partido, por cierto... Hubo polémicas, hubo tensión y hubo victoria del rival pequeño. La Copa.

Ficha técnica:

Albacete: Álvaro Campos, Rocha, Castillo, Santamaría, Zurdo, Tete (Añón, m.81), Candela (Ramón, m.74), Miguel Núñez, Adriá, Víctor Curto (Colorado, m. 57), Calle.

Atlético de Madrid: Asenjo, Manquillo (Miranda, m.68), Domínguez, Pulido, Antonio López, Salvio, Assunçao, Koke, Juanfran, Pizzi (Pedro Martín, m. 68) y Adrián.

Árbitro: Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Mostró cartulina amarilla a los locales Rocha y Ramón y al visitante Pizzi. Expulsó con roja directa a Miguel Núñez (48'') y a Domínguez (60'').

Goles: 1-0: Calle, de penalti. (30'') 2-0: Zurdo (62'') 2-1: Adrián (71'')

Incidencias: Partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio Carlos Belmonte ante 13.000 espectadores.

16ª Jornada de Liga Espanyol 4 Atlético de Madrid 2

Pasan las jornadas y el Atlético de Madrid sigue perdido cuando sale del Vicente Calderón. Es el equipo con peores números de visitante, sin conocer la victoria en las dieciséis jornadas, y su imagen va en consonancia con la estadística. Cornellà-El Prat vivió el último episodio grotesco de un equipo previsible cuando ataca, sólo existe Falcao, plano en la creación y de juzgado de guardia a la hora de defender. Todo esto lo aprovechó a la perfección el Espanyol, que ante el Atlético ha conseguido cuatro goles (hasta hoy sólo llevaba once). Los 'perico' sólo necesitaron veinte minutos para cerrar el encuentro gracias a los dos goles de Verdú y Romaric. El tanto de Falcao incitó a la reacción pero Sergio García frustró las intenciones al inicio de la segunda parte. De nada sirvió el gol de Arda Turan en los últimos minutos.
La jugada de Manzano tenía mala pinta desde el principio. Se cargó a Domínguez, quizás el mejor central del equipo, y a Adrián, que no es el mejor atacante pero sí el más fino en este arranque de temporada. Ante la suplencia del asturiano uno se puede hacer hasta el loco, pero hacer experimentos con la zaga del Atlético es un juego altamente inflamable. Si además Courtois 'se infecta' del mal defensivo, la película ya toma cuerpo. Cinco minutos aguantó el tipo el Atlético de Madrid. Minuto en el que un nefasto saque del meta belga cayó en los pies de Verdú y éste sin pensarlo metió el empeine para sorprender. Hasta ahí la actuación de Courtois en la esperpéntica película. A los dos minutos se sumaron Miranda, Mario Suárez y Perea al film protagonizado por Verdú. Esta vez el catalán en vez de lanzar desde línea de tres cuartos cogió carrerilla y su impulso le plantó directamente dentro del área para rematar a placer ante la mirada de los rojiblancos.
Los aficionados rezagados de Cornellà-El Prat no daban crédito. Por suerte para ellos, pudieron ver repetido el segundo gol pero con Romaric de protagonista. El marfileño encaró el área del Atlético, hizo una pared con Sergio García y marcó ante una defensa de piedra.
Pocas veces se vivió tan plácidamente el minuto de homenaje a Dani Jarque. El Espanyol disfrutaba con un Verdú desmelenado mientras el Atlético se ahogaba en su propia ansiedad. Las conexiones y desconexiones en el equipo de Manzano se toman ya como forma de vida y en una de esas efímeras conexiones puso algo de emoción. Salvio colgó un balón a la olla por donde apareció Falcao como un coloso para acortar distancias.
Para seguir remando a contracorriente el Atlético debía encender la bombilla en la zona de creación y subir varios puntos la velocidad. Entonces Manzano se acordó de Adrián. Pero el problema rojiblanco está más atrás, empezando por la zaga y siguiendo por el centro del campo, por donde Mario Suárez deambuló de forma preocupante. El madrileño ni creaba, ni contenía y encima perdía la mayoría de los balones. De hecho una pérdida suya fue el detonante del cuarto tanto 'perico'. Sergio García recogió el guante e hizo lo que todos sus compañeros hicieron antes, correr hasta la portería y disparar, solo que él necesito de los rechaces rojiblancos para terminar batiendo a Courtois.
El Espanyol se frotaba las manos porque no sentía reacción rojiblanca y además sus contragolpes eran auténticos mazazos. Si no se vieron más goles del Espanyol fue por la buena actuación de Courtois. Sí hubo tiempo para que Arda maquillara el resultado con una volea a falta de ocho minutos para el final.

Ficha técnica:

6ª Jornada Uefa Europa League

El Atlético de Madrid certificó su pase como primero de grupo a la siguiente fase de la Europa League en un partido gris en el que los de Manzano, pese a exhibir un juego que deja mucho que desear, derrotaron a un Rennes repleto de suplentes por tres goles a uno. El equipo rojiblanco se marchó al descanso con clara ventaja tras los goles logrados por Falcao, tras un penalti cometido sobre Adrián, y por Domínguez tras un remate de cabeza en el que el meta visitante no estuvo muy acertado. Ya en la recta final de la segunda parte, muy deficiente también por parte del equipo colchonero, Arda Turan logró el tercero de los suyos desde dentro del área. Mandjeck logró el tanto del honor visitante. El triunfo sirve a los madrileños para evitar rivales de la talla del Manchester United de De Gea o el Manchester City de Agüero en el sorteo de este viernes.
El Rennes sorprendió al escaso público asistente al Vicente Calderón y comenzó bien colocado y muy dinámico en tareas ofensivas ante un Atlético que, con su pasividad, permitió a los de Antonetti poner un nudo en la garganta a la parroquia local en varias ocasiones durante los primeros veinte minutos de juego. Varias y peligrosas internadas por la banda derecha francesa sirvieron como aviso de la oportunidad más clara de los visitantes, el remate de cabeza al larguero de Mavinga, que estuvo cerca de significar un nuevo mazazo a la ya deteriorada moral colchonera. A la media hora de juego, los de Manzano habían protagonizado tan sólo una llegada con peligro, lo que les valió para convertirse en el foco de los pitos de la grada.
Con el paso de los minutos, la falta de ritmo acabó por apoderarse por completo de un encuentro en el que el Atlético, lejos de maquillar la mala imagen mostrada en los últimos partidos, hizo todo lo necesario para empeorarla. El panorama gris que tenía ante sí el equipo español se aclaró poco antes del descanso gracias a un penalti cometido por Mandjeck sobre Adrián, que se encargó de transformar en el primer gol del choque el colombiano Radamel Falcao. El portero visitante Diallo terminó de resolver el entuerto rojiblanco con su inestimable colaboración, tan sólo cuatro minutos después, en el gol de cabeza de Álvaro Domínguez. Se llegó al final de una primera mitad en la que el resultado, potenciado por la victoria momentánea del Celtic sobre el Udinese, fue sin duda la mejor noticia para los madrileños, despedidos con una pitada en su camino al túnel de vestuarios.
Sin cambios, con el partido y con el primer puesto de grupo sentenciados, comenzó una segunda parte en la que el Atlético, lejos de bajar el pistón, estaba obligado a mejorar el pobre juego y la casi nula actitud mostrada durante los primeros cuarenta y cinco minutos. A los cuatro minutos de la reanudación Diego desaprovechó una clara oportunidad para instalar la goleada en el marcador con el tercero de los suyos. El vigoroso regreso colchonero al terreno de juego se quedó sólo en un espejismo a tenor del nuevo cúmulo de imprecisiones locales y de las peligrosas llegadas visitantes que fueron resueltas con solvencia por un destacado Asenjo. Con más de media hora por delante aún, se comenzaron a escuchar los gritos con los que ya está acostumbrado a lidiar Gregorio Manzano y que reclaman la presencia del sevillano Reyes en el terreno de juego.
Justo antes de la entrada de Miranda en el campo en sustitución de Perea, Diallo compensó su error en el segundo tanto del Atlético al ganar un mano a mano a Diego cuando ya se cantaba el tercero. A medida que se acercaba el final del partido, fueron oyéndose los ya habituales cánticos de desaprobación de la afición rojiblanca dirigidos tanto al banquillo de su equipo como al palco. A falta de quince minutos para la conclusión, Manzano retiró del césped a Diego para dar entrada a Tiago con la mente puesta ya en el enfrentamiento de este domingo ante el Betis. Un gol de bella factura en los instantes finales de Arda Turan, sustituido poco después por Juanfran, y el del honor visitante, obra de Mandjeck y en el que la zaga local no existió, sirvieron para cerrar una noche en la que el Atlético aprobó en cuanto a los números y suspendió, una vez más, en cuanto a actitud y juego.

Ficha técnica:

Atlético de Madrid: Asenjo; Perea (Miranda, m. 65), Godín, Domínguez, Filipe Luis; Koke, Assuncao, Arda Turan (Juanfran, m. 81); Diego (Tiago, m. 76); Adrián y Falcao.

Rennes: Diallo; Jebbour (Feret, m. 87), Foulquier, Apam, Mavinga; Mandjeck, Pajot; Tettey, Doumbia, Brahimi (Diarra, m. 87); y Montaño (Hadji, m. 66).

Goles: 1-0, m. 38: Falcao, de penalti. 2-0, m. 42: Domínguez cabecea un saque de falta de Diego. 3-0, m. 79: Arda Turan culmina una jugada individual con un disparo colocado. 3-1, m. 87:

Árbitro: Kristinn Jakobsson (Islandia). Amonestó al local Assuncao (m. 14) y al visitante Apam (m. 24).

Incidencias: partido correspondiente a la sexta y última jornada del grupo I de la Liga Europa, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 10.000 espectadores.

15ª Jornada de Liga Atlético de Madrid 3 Rayo Vallecano 1

Pocas veces se habrán ido los aficionados del Rayo tan satisfechos tras ver perder a su equipo. El conjunto vallecano ha salido derrotado del Calderón tras ser superior en juego y ocasiones, pero demostrando que eso de lo que se habla tanto últimamente, la pegada de los grandes, es un factor desequilibrante. El Atlético se llevó el otro 'derbi de la capital' dejando, cuanto menos, algunas dudas.
Los de Manzano mataron el choque en dos arranques de genialidad puntuales de Falcao y Diego respectivamente. Algo que no basta para un conjunto como el Atlético y menos en su campo. Así se lo hizo saber el Calderón en diversos momentos, el más claro de ellos cuando Manzano retiró a Reyes, que salió ovacionado.
El Atlético de Madrid comenzó el encuentro con ímpetu desmesurado, como un perro rabioso. Parecía que hubiera comenzado el encuentro con desventaja en el marcador y quedaran sólo cinco minutos de partido. Mucho esfuerzo pero sin raciocinio. Todo lo contrario que el Rayo, perro viejo, mejor plantado en el campo, con la intensidad necesaria pero sin precipitaciones impropias de esos primeros compases.
El conjunto de Vallecas, fiel a su estilo, pronto hizo olvidar a todos que se trataba de un recién ascendido. Se hizo con le mando del encuentro y buscó siempre la portería rival con un juego directo pero con cabeza. Cada pase tenía un sentido, cada carrera un objetivo, no regalaba balones ni esfuerzos gratuitos. Lass por la banda derecha estaba siendo una pesadilla para Filipe, que rara vez conseguía parar al guineano. Michu y Tamudo estaban sacando las vergüenzas a los centrales colchoneros, siempre ganándoles la espalda. El único pero era la previsibilidad del juego rayista, que tenía abandonado a Piti en la izquierda.
Pronto esa superioridad se transformó en ocasiones para los visitantes. Hasta tres buenas aproximaciones en los primeros quince minutos que no pudieron aprovechar, lo que sacó a relucir otro de los detalles que podían decidir el choque. La pegada. El Atlético por su parte se encontraba perdido, y lo que es peor, así lo percibía el Calderón. Diego no había dado señales de vida, Reyes sólo algún detalle y Falcao, un islote, habría necesitado la fuerza de Sócrates (DEP) y la clase de Maradona para hacer algo entre tanto rayista. A los 20 minutos, primeros pitos del respetable. Sintomático.
Esas críticas debieron sentar bien a los jugadores locales. A continuación llegaron los mejores minutos del Atlético, que pareció despertar gracias a una clara ocasión de Falcao. El colombiano por fin recibió un balón donde puede hacer daño, controló con el pecho y antes de que el Calderón pudiera contener el aliento se sacó un remate con la zurda al cuerpo de Cobeño. El Tigre tampoco es infalible, pero no descansa. Sólo dos minutos después se deshace de un defensa en la frontal con un quiebro de cintura, de los que no requieren ni tocar el balón, se va hacia el centro y se saca de la chistera un pase al espacio a Gabi impropio de un delantero nato. La definición del centrocampista no desmereció. Vaselina que supera a Cobeño y sobre la línea de gol a Tito. Un instante de brillantez sirvió al Atlético para ponerse por delante.
Por fortuna el Rayo no es de los que se rinden ante la primera negativa. Los de Sandoval no cambiaron un ápice su estilo. Javi Fuego y Movilla ganaban la batalla en el centro del campo y el Atlético volvió a su versión rácana. Llegaron las mejores ocasiones para el Rayo, y una vez más se vio dónde estaba la diferencia entre unos y otros. Pasada la media hora, en un intervalo de cuatro minutos los franjirrojos pudieron conseguir el empate, pero pagaron la falta de puntería. Primero Michu, tras un jugadón de Casado por la izquierda, y luego Tamudo, que cabeceó completamente sólo dentro del área, pudieron igualar en choque.
Aparece Diego y el Calderón apoya a Reyes
En la segunda mitad Manzano mostró su descontento con lo que estaba ocurriendo pese a la victoria momentánea. Koke, del que nada se supo, se quedó en el vestuario y en su lugar entró Pizzi. El portugués, partiendo desde la derecha, pronto se mostró, al menos, muchos más participativo que el canterano.
Según avanzó la segunda mitad el Rayo fue perdiendo progresivamente la precisión y la paciencia que había demostrado en la primera parte. El Atlético por su parte seguía sin saber si jugaba a la contra o a dominar, si iba a matar el choque o a que no le empataran. Diego se perdía en individualidades y los detalles Reyes casi siempre eran frenados en faltas de las que poco provecho se sacaba. Y ahí seguía Falcao en su papel de Rey Midas, intentando convertir en oro jugadas de hojalata. Otra vez pitos intermitentes.
Cuando arreciaba el descontento Manzano volvió a mover el banquillo. Reyes abandonó el campo mientras el Calderón coreaba su nombre y le ovacionaba. En su lugar entró Salvio, y cuando el utrerano la grada terminó de decantarse. El '¡Manzano vete ya!' comenzó a escucharse. En el Rayo Sandoval dio entrada a Dani Pacheco por Tito.
El ambiente se enrarecía cada vez más según pasaban los minutos. El Rayo no mordía pero era quien más rondaba el área rival. Parecía que la mañana de Manzano podía ir a peor, hasta que llegó el segundo instante de brillantez del Atlético. El Rayo descubrió, si no lo sabía, que Diego es uno de esos genios que puede pasar un partido entero desapercibido y romperlo en una sola acción. El brasileño dio a un siempre presto Falcao el segundo tanto colchonero.
En otras circunstancias se habría podido decir que el tanto del colombiano era la sentencia. Y eso parecía, pero el Atlético es un enigma indescifrable y estando de por medio cualquier cosa puede ocurrir. Diez minutos después del gol el Rayo estuvo a punto de acortar distancias. Y lo habría hecho de no ser por una fantástica intervención de Asenjo, que se sacó una mano milagrosa a disparo de Michu, que recibió escandalosamente solo en la frontal.
Esa fue la última ocasión de verdadero peligro del Rayo Vallecano, que poco a poco fue capitulando y aceptando una derrota que les estaría costando explicarse. Poco después de la ocasión de Michu tuvo la suya Filipe en el área contraria. Con todo a favor, tras jugada de Pizzi, disparó al muñeco y Cobeño evitaba el tercero.
El partido se animó durante los últimos minutos. Con el Rayo entregado llegó el tercero del Atlético en el descuento, obra de Salvio al rematar desde el área pequeña un buen centro desde la izquierda. El resultado era demasiado abultado para lo visto sobre el césped y lo arregló Piti, que dejó de piedra a Domínguez y cuyo tiro fue desviado por Gabi al fondo de la portería.

Ficha técnica:

At. Madrid: Asenjo; Perea, Miranda, Domínguez, Filipe Luis; Mario Suárez, Koke (Pizzi m.46), Gabi, Diego (Adrián m. 88) ; Reyes (Salvio m. 69) y Falcao.

Rayo Vallecano: Cobeño; Tito (Pacheco m. 68), Arribas, Jordi, Casado; Javi Fuego, Movilla (Michel m. 84); Lass (Koke m. 75) , Michu, Piti; Tamudo.

Goles: 1-0: m. 25. Gabi ante la salida de Cobeño. 2-0: m. 74, Falcao, de cabeza. 3-0: m. 90, Salvio. 3-1: m.91, Gabi, en propia meta.

Árbitro: Carlos Clos Gómez. Enseñó tarjeta amarilla a Javi Fuego, Lass y Jordi.

Incidencias: Partido de la décimo quinta jornada de liga, disputado en el estadio Vicente Calderón en horario matinal (12:00 horas), ante unos 50.000 espectadores. Antes del encuentro, la policía cargó contra un grupo de seguidores de Rayo en los alrededores del estadio.

14ª Jornada de Liga Real Madrid 4 Atlético de Madrid 1

La generación de quienes no han visto ganar un derbi al Atlético cursa ya la ESO, hecho que retrata bien cómo han crecido las diferencias en la ciudad. Ahora resultan abismales, aunque no lo pareciera esta noche durante un tiempo. El Atlético tuvo un arranque dignísimo y valiente, pero luego se vio con diez y recorrió el calvario desde la dureza extrema hasta el desánimo total. El centro de su defensa fue el centro de su desgracia. Y por donde el Madrid vio el hueco para mantener su imagen de equipo feroz.
En cualquier caso, hubo derbi a la antigua usanza, con un gran Atlético al comienzo, el partido bronco y feo que Manzano había puesto en el trailer del choque después y el final de siempre, con el Madrid desbocado y vencedor. Pero el equipo de Mourinho anduvo desfigurado y descompuesto hasta que se encontró el empate y la superioridad numérica, tras penalti y expulsión (claros lo uno y lo otro) de Courtois. Sobrevivió a su lado oscuro y mató luego al vecino.
El festival de Adrián
En cualquier caso, no estuvimos ante el día de la marmota, ese que convierte al Madrid en insuperable derbi tras derbi. Manzano partió sin el abrigo del trivote y quedó libre de sospecha, y el Atlético resultó un equipo organizado pero también audaz, rematado por un delantero en explosión, Adrián. Ningún 'nueve' ha desactivado a Ramos y Pepe tanto como él en lo que va de curso. Aguantó, arrancó, amagó y abrochó el 0-1 en una jugada en la que siempre llevo él la voz cantante.
Pero no sólo llegó el soberbio asturiano. El Atlético le puso acompañamiento a su talento, con los estirones de Perea, la sutileza de Arda y algún brochazo de Diego, que hizo horas extras cerrándole la salida a Xabi Alonso. La contramedida del Madrid le llevó a la imperfección de los comienzos de la era Mourinho, a la tentación del juego directo, de saltarse cuatro estaciones. Eso le volvió impreciso y previsible durante un tiempo. Marcelo se equivocó demasiado, Di María se perdió en gestos, Cristiano extravió la solidaridad, Özil no ejerció la autoridad.
El penalti
En aquel escenario actuaba con más soltura el Atlético hasta que se cruzó un gato negro en su camino. Abundan en los derbis y casi todos pasan ante sus barbas. El Madrid encadenó una buena tanda de muletazos cortos que pusieron a Benzema ante Courtois. El belga se lo llevó por delante. El Madrid empató y el Atlético se quedó con diez. Y entre esos diez ya no estaba Diego. Una renuncia excesiva, pese al contratiempo.
Entonces sí emergió un Atlético blindado y áspero, liderado por Gabi, que se protegió sin contemplaciones a uno y otro lado de la ley, con menos salidas de Adrián, aunque todas con buena dirección. Aquel vigor heroico no le duró demasiado. Prontó le faltó el oxígeno y el partido pasó a ser del Madrid, primero en la pelea cuerpo a cuerpo. Luego con la claridad que se temían los atléticos más deprimidos.
El Madrid se desbocó
La segunda parte se le hizo tan larga al Atlético como lo que va de siglo. Ya no fue capaz de silenciar a Xabi Alonso, se sintió desfondado ante el empuje físico del Madrid, perdió de vista a Adrian, el clavo ardiendo, y encajó demasiado pronto el segundo gol, en una jugada que inició con un gran pase Özil, que pareció ponerse imposible con un pase retrasado al vacío de Cristiano y que acabó con un remate certero de Di María, el que pasaba por allí.
El Atlético está acostumbrado a cosas así y a otras peores, como la pifia de Godín que empaquetó el 3-1. El uruguayo dejó botar y botar un pase largo y sin destinatario de Marcelo hasta que el combatiente Higuaín, recién llegado, le limpió la pelota y la puso en la red con la frialdad del asesino. Esta vez no fue Perea quien volvió al lugar del crimen. El uruguayo no acabó el partido, tras cometer otro penalti sin discusión sobre Higuaín, aprovechado por Cristiano.
Sin esperanza, la resistencia atlética se fue debilitando. También el hambre del Madrid, lo que evitó que se disparase el marcador hasta rondar la masacre anunciada. Pero, con menos sangre, el final fue el de siempre.

Ficha técnica:

Real Madrid: Casillas; Lass, Pepe, Ramos, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Higuaín, m. 60), Özil (Coentrao, m. 78), Ronaldo; y Benzema (Callejón, m. 74).

Atlético Madrid: Courtois, Perea, Godín, Domínguez, Filipe Luis; Assunçao, Gabi; Arda Turan (Reyes, m. 77), Diego (Asenjo, m. 23), Salvio (Miranda, m. 83); y Adrián.

Goles: 0-1, m. 16: Adrián. 1-1, m. 24: Cristiano Ronaldo, de penalti. 2-1, m. 50: Di María. 3-1, m. 65: Higuain; 4-1, m. 82: Cristiano Ronaldo, de penalti.

Árbitro: Mateu Lahoz, del Colegio Valenciano. Expulsó con roja directa a Courtois (m. 20) y Godín (m. 82). Mostró tarjeta amarilla a Diego (m. 17), a Turan (m. 27), Perea (m. 32), Gabi (m. 36), Xabi Alonso

(m. 40) y Filipe Luis (m. 68).

Incidencias: Encuentro de la decimocuarta jornada de Liga de Primera División disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante unos 80.000 espectadores. Antes del partido Iker Casillas recibió el homenaje del estadio Santiago Bernabeu por sus 127 encuentros internacionales, el máximo hasta ahora en la historia de la selección española.

5ª Jornada Uefa Europa League Celtica Glasgow 0 Atlético dr Madrid 1

El Atlético de Madrid saltó al Celtic Park muy motivado sabiendo que una victoria les aseguraría los dieciseisavos de final de la Europa League. Los primeros minutos tuvieron dominio rojiblanco, con un Salvio muy enchufado que no paró de buscar la portería contraria.
Al cuarto de hora de partido, Samaras y Stokes tomaron las riendas del Celtic y el equipo escocés dio varios sustos a Courtois; pero el portero belga los solventó sin muchos problemas.
Cuando más estaban sufriendo los rojiblancos, Arda Turan marcó al rematar un balón rechazado tras un corner sacado por Diego. El turco disparó desde el borde del área y tuvo la ayuda del capitán escocés, que para "no molestar a su portero", se agachó a pesar de que podría haber despejado él mismo.
En la segunda parte no hubo un dominador claro y ambos equipos tuvieron oportunidad de ampliar marcador. El Celtic marcó, pero el colegiado Eric Braamhar lo anuló por mano de Mulgrew al realizar el pase al autor del tanto, Gary Hooper, que además estaba en fuera de juego.
Falcao, que empezó el partido en el banquillo, saltó al terreno de juego a veinte minutos para el final sustituyendo a Adrián. Turan también dejó el campo cojeando y entró Juanfran en su lugar.
El Atlético reclamó un penalti por mano de Majstorovic, pero el árbitro no lo pitó ya que la mano fue involuntaria y le golpeó en el brazo tras rebotarle en el pie.
En los últimos minutos de partido Juanfran rozó el segundo, pero Forster hizo una gran parada. El portero inglés estuvo mucho más acertado tras el descanso, ya que en la primera parte tuviera varios fallos incomprensibles.
El viento también fue uno de los protagonistas del partido que hizo que los balones tomaran direcciones inesperadas y que se pararan antes de tiempo, lo que provocó momentos de tensión para los dos porteros.
Tras entonar el clásico 'You'll never walk alone', el estadio entero ovacionó al fallecido Gary Speed con un minuto de aplausos y los jugadores llevaron brazaletes negros en su recuerdo.
Con esta derrota, el Celtic se aleja de la siguiente fase de la Europa League, ya que es tercero con cinco puntos, a tres del Udinese, al que se enfrenta en la última jornada de la fase de grupos.
Esta noche el Rennes y el Udinese han empatado a cero, por lo que el Atlético roza el liderato, lo que significaría esquivar a los cuatro mejores terceros de la Liga de Campeones, entre los que puede estar el Manchester City de Kun Agüero.

Ficha técnica:

Celtic: Forster; Matthews, Majstorovic, Loovens, Ledley (Mulgrew, m.37); Ki Sung - Yong, Kayal, Wanyama (Hooper m.46), Forrest; Samaras y Stokes (Brown m. 75).

At. Madrid: Courtois; Perea, Miranda, Godín, Filipe Luis; Mario Suárez, Gabi (Assuncao m.92); Arda Turan (Juanfran m. 79), Diego, Salvio; y Adrián (Falcao m. 68).

Goles: 0-1: Arda Turan, m.29.

Árbitro: Eric Braamhaar (HOL). Enseñó tarjeta amarilla a Ki Sung Yong (m. 58), Gabi (m. 60), Miranda (m. 65) y Perea (m. 70)

Incidencias: partido de la quinta jornada de al Europa League, correspondiente al grupo I, disputado en el estadio Celtic Park de Glasgow, con viento y lluvia. Antes del comienzo del encuentro se dedicó un minuto de aplausos en memoria de Gary Speed, seleccionador de Gales de 42 años, encontrado ahorcado el pasado domingo. Los jugadores de ambos equipos formaron un semicírculo en el centro del campo para tributar el homenaje a Speed.


13ª Jornada de Liga Atlético de Madrid 3 Levante 2

Sufrido y enorme balón de oxígeno logrado por el Atlético de Madrid al conseguir la victoria en el Vicente Calderón ante el Levante por tres goles a dos. El conjunto colchonero se mantiene cerca de los puestos de Europa League y los granotas siguen en zona de Liga de Campeones a pesar de la derrota. Gregorio Manzano salvó el 'match ball' en el que se había convertido el choque de forma merecida. Su equipo fue mejor en el global, aunque permitió que su rival siguiera vivo hasta el final debido a las facilidades defensivas que otorgó. Pizzi abrió el marcador a falta de veintidós minutos para la conclusión, cuatro después empató Xavi Torres y acto seguido Adrián volvió a adelantar a los rojiblancos. Diego sentenció en la recta final y Rubén Suárez acortó distancias sobre la bocina.
Atlético y Levante saltaron al césped del Vicente Calderón decididos a interpretar fielmente el papel que se les presuponía a ambos antes del pitido inicial. Mientras que el equipo local se hizo con el mando del partido y la posesión del balón, los visitantes entregaron el esférico a los de Manzano limitándose a esperar en la línea medular para buscar un robo que se produjo pocas veces. Diego y Tiago tuvieron en sus pies las dos primeras ocasiones de peligro con sendos disparos que no terminaron encontrando su destino. A los hombres de Juan Ignacio Martínez, que se mostraron descompuestos desde el primer momento, les quemaba la pelota en los pies, lo que aprovechó el equipo madrileño para monopolizarla y convertir a Courtois y a toda su defensa en espectadores de lujo durante los primeros veinte minutos.
Conforme avanzaba el reloj, el Levante optó por adelantar todas sus líneas y consiguió difuminar poco a poco el monólogo rojiblanco. Fue en el ecuador de la primera mitad cuando el conjunto granota dio el primer aviso con un acercamiento al área rojiblanca que se resolvió con un disparo alto de Farinós entre el ya notable murmullo de la grada del Vicente Calderón. En ese 'run run' de impaciencia se comenzaron a escuchar los primeros pitos poco después con un lanzamiento de falta de Barkero que estuvo cerca de sorprender a Courtois. El Atlético no supo aprovechar su buen arranque de encuentro y dejó vivo a un rival que fue creciendo y ganando confianza a medida que aumentaba la incapacidad de sus oponentes para encontrar a un desasistido Adrián.
Justo antes del descanso, Farinós cometió un clamoroso penalti sobre el delantero asturiano que Pérez Montero no sólo se tragó, sino que resolvió con una cartulina amarilla para el rojiblanco por protestar la acción. Dos disparos lejanos, de Arda Turan y Filipe Luis, pusieron punto y final a una primera mitad en la que los de Manzano no supieron rentabilizar su superioridad con goles. Las molestias de Tiago en un costado dejaron al jugador portugués en los vestuarios para un segundo acto en el que le sustituyó Pizzi.
Tras el tiempo de asueto, el partido se reanudó con dos peligrosas llegadas consecutivas del Levante que Courtois supo resolver con solvencia. La respuesta del Atlético fue contundente con hasta tres ocasiones claras repartidas en tan sólo siete minutos. El disparo de Pizzi se fue por encima del larguero, Salvio mandó el balón fuera cuando lo tenía todo para marcar y Javi Venta sacó bajo palos in extremis el intento de Diego tras una extraordinaria acción individual de Arda Turan. Después de dar entrada a Perea por el lesionado Silvio y a poco más de veinte minutos para la conclusión, Manzano introdujo a Reyes por Salvio depositando todas sus esperanzas en el sevillano para deshacer el entuerto en el que se había convertido el encuentro. La medicina tuvo un efecto inmediato y el andaluz aprovechó el primer balón que le llegó para asistir a Pizzi en la jugada del primer gol del partido.
Menos de cuatro minutos le duró la alegría a la parroquia local, justo el tiempo que tardó Xavi Torres en devolver la igualada al marcador ante la sorpresa de todos los presentes. Si poco duró el festejo colchonero, menos duró el valenciano. Dos minutos después del tanto granota, Arda Turan volvió a vestirse de mago para fabricar una obra de arte para servir en bandeja el segundo de los suyos a Adrián, que cabeceó en la línea de gol aprovechando el resbalón de Ballesteros. Con el Levante volcado buscando el empate, Diego aprovechó un balón muerto en el área para sentenciar el partido con un tercer gol que apagó de forma definitiva el ánimo de los visitantes. Cuando ya todos esperaban el pitido final, Rubén Suárez acortó distancias sin tiempo para más. Victoria balsámica para el Atlético y, más aún, para Gregorio Manzano, que salvó el 'match ball' con dificultades y que podrá respirar durante los próximos siete días. Los tres puntos sirven a los locales para mantenerse cerca de los puestos de Europa League y el Levante sigue en puestos de Liga de Campeones a pesar de la derrota.

Ficha técnica:

Atlético de Madrid: Courtois; Silvio (Perea, m. 58), Miranda, Domínguez, Filipe; Arda Turan, Mario, Tiago (Pizzi, m. 46); Diego; Adrián y Salvio (Reyes, m. 64).

Levante: Munúa; Javi Venta, Nano, Ballesteros, Juanfran; Xavi Torres (Rubén, m. 76), Farinós; Valdo, Barkero (Aranda, m. 76), El Zhar (Iborra, m. 65); y Koné.

Goles: 1-0, m. 69: Pizzi bate por bajo a Munúa tras un pase de Reyes. 1-1, m. 72: Xavi Torres, con un disparo junto al poste desde dentro del área. 2-1, m. 75: Adrián, de cabeza tras un pase medido de Arda Turan. 3-1, m. 83: Diego, de disparo raso tras una cesión atrás de la defensa del Levante. 3-2, m. 90: Rubén, tras un pase atrás.

Árbitro: Pérez Montero (C. Andaluz). Amonestó a los locales Arda Turan (m. 15), Adrián (m. 40), Domínguez (m. 52) y Pizzi (m. 79), y al visitante El Zhar (m. 34).

Incidencias: partido correspondiente a la decimotercera jornada de Primera División disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 27.000 espectadores.

12ª Jornada de Liga Getafe 3 Atlético de Madrid 2

De un plumazo despareció la crisis y en un santiamén han retornado los fantasmas. Un derbi aparentemente bajo control para el Atlético se esfumó por una calamitosa defensa y por la efectividad de un Getafe en inferioridad numérica desde la primera parte. Fue en ese momento cuando el equipo de Manzano menguó y regaló tres valiosos puntos al Getafe, que abandona el farolillo rojo de la clasificación y sale del descenso en gran parte por la buena actuación del guardameta Moyá y la precisión de Barrada.
Sustentado en el 'efecto Adrián', el Atlético y, por extensión, Manzano subieron a planta tras pasar unas semanas críticas en la UCI. Vencer en Getafe hubiese sido el fármaco perfecto para conseguir la sanación absoluta, pero se volvió a enredar con los fantasmas del pasado y con este tropiezo se convierte en el peor visitante de la Liga: cuatro derrotas, un empate y dos únicos goles, los marcados por Falcao y Domínguez.
El Getafe no tenía mejor cara. De hecho su estado de salud era el más preocupante desde su alzamiento a la categoría de oro hace ocho temporadas. En el vagón de cola, los azulones buscaban el triunfo cual medicina milagrosa para abandonar la zona de descenso. Y dieron con la cura gracias a los tantos de Barrada, Míchel y Diego Castro.
Con el ataque que consiguió aparcar la crisis pero con la novedad de Tiago como socio de Gabi (Assunçao se cayó por lesión a última hora) y Antonio López en el carril derecho. Esa fue la cara rojiblanca ante un Getafe en problemas desde el primer cuarto de hora al ver como sus dos centrocampistas, Lacen y Míchel, eran amonestados. Pérez Lasa tenía la mano calentita y no titubeó nunca a la hora de amonestar. Cargó con amarilla a los dos centrocampistas azulones al cuarto de hora, expulsó a Lopo (de forma justa) y hasta el descanso le dio tiempo a sacar cuatro cartulinas más.
Actuación arbitral al margen, los de Manzano fueron los dominadores de los primeros minutos en el Coliseum. El Getafe intentaba ahogar a la defensa rojiblanca provocando balonazos arriba. Así apenas sufría el equipo azulón. El problema era cuando el juego pasaba por la sala de máquinas. Si aparecían Diego, Gabi o Arda Turan las alarmas de Getafe saltaban. Godín avisó primero con un testarazo certero a pase de Diego, pero Moyá evitó el desastre en la misma línea de gol. Minutos después, el brasileño probó fortuna desde lejos pero de nuevo el portero mostró sus reflejos con una estirada.
Poco a poco el derbi tomó color rojiblanco. Llevó la iniciativa desde el comienzo hasta que la defensa del Getafe saltó por los aires. Literalmente porque el árbitro vasco no meditó ni un solo segundo la expulsión de Lopo tras otra excelente conexión del ataque colchonero. El defensa catalán pasó de reclamar un penalti en el área del Atleti a verse en los vestuarios segundos después. Todo porque Arda robó un balón en la salida del Getafe, Falcao cedió a Diego de primeras y el central entró como un elefante en una cacharrería. 'El Tigre' no dudó y suyo fue el primer tanto a domicilio del Atlético en Liga.
El guante de Barrada azota en el mejor momento
Luis García se repuso del imprevisto con la internada de Rafa como compañero de Cata y la exclusión de Pedro Ríos, también amonestado. El Getafe no bajó los brazos y sin hacer mejor fútbol que su rival y con uno jugador menos, se encontró con el gol tras una falta cometida por Tiago en la frontal. ¡Y vaya gol! Barreda se la pidió y la clavó en la escuadra de Courtois.
El guantazo de Barreda al filo del descanso tuvo una segunda réplica al inicio de la segunda parte. Y el error fue el mismo. Cometer otra falta en zona comprometida. Esta fue más esquinada por lo que Barrada prefirió buscar la cabeza de un compañero y por ahí emergió Míchel para batir a Courtois con la ayuda de Filipe Luis.
Como era de esperar, el tanto recibido y jugar con un futbolista más hizo que el Atlético tomara las riendas pero el juego del Atlético en el Coliseum resultaba previsible y centralizado. Por no hablar de Falcao y Adrián, desaparecidos en combate. Manzano se percató y les mandó la ayuda de Toto Salvio. La superioridad numérica y una defensa de tres trajeron la esperanza cuando un disparo de Domínguez se coló en la meta de Moyá pero la alegría apenas duró dos minutos. Al gol del central le siguió inmediatamente después el castigo definitivo de Diego Castro al trasformar una pena máxima discutible de Arda Turan. Vuelve los fantasmas al Calderón y se disipan en el Coliseum.

Ficha técnica:

Getafe: Moyá; Varela (Miguel Torres, min. 88) Lopo, "Cata" Díaz, Mané; Pedro Ríos (Rafa, min. 33) Lacen, Míchel, Diego Castro; Barrada y Güiza (Miku, min.52).

At. Madrid: Courtois; Antonio López (Salvio, min. 69), Domínguez, Godín (Miranda, min. 45), Filipe Luis; Gabi, Tiago (Koke, min. 56), Arda, Diego; Adrián y Falcao.

Goles: 0-1, min. 30: Falcao, de penalti. 1-1, min. 39: Barrada, de falta directa. 2-1, min. 48: Míchel. 2-2, min. 80: Domínguez. 2-3, min. 83: Diego Castro, de penalti.

Árbitro: Pérez Lasa (Comité Vasco). Mostró cartulina amarilla a Filipe Luis (min. 9), Antonio López (min. 17), Tiago (min. 38) y Salvio (min. 70) por parte visitante y a Lacen (min. 10), Míchel (min. 13), Varela (min.31), Pedro Ríos (min. 31), Güiza (min. 32) y Diego Castro (min. 64) por parte local. Expulsó con roja directa aljugador del Getafe Lopo (min. 28).


Incidencias: Partido correspondiente a la décimo segunda jornada del campeonato nacional de Liga disputado en el Coliseum Alfonso Pérez ante cerca de 8.000 espectadores.